VIAJE EN TREN
En el andén de una estación. Tantas personas. Todas esperando lo mismo. Cada una, una vida completa. Cada una de un tipo determinado; un tipo para la ocasión. El trajeado. El jefazo. El hastiado. El baboso. El mochilero. El que viaja entusiasmado por vez primera. El nerd. Los que viajan solos; los que van en grupo. La guapa; el guapo. Los NPC; cada vez hay más, ¿habrá un juego nuevo de moda?. Viejos; nuevos. Me pregunto qué tipo seré yo. Cuál creo que soy. Cuál creerán los demás que soy. Qué buen gusto para vestir tienen algunas personas. Necesito un mochila nueva.
Culos. Culos de todo tipo pasando a centímetros de tu nariz o rozándote el hombro. Es lo que tiene estar en el asiento de pasillo cuando todo el mundo entra al vagón. Qué placer cuando te roza una mujer.
Qué pequeño es el mundo a tanta velocidad. No me extraña que hayan puesto un límite general.
Las conversaciones. Simultáneas. Hablando por telefono con un cliente. Unas amigas conversando; tantos secretos. Voces bajas en las que cuesta enfocarse. Voces altas que inundan el vagón y anulan a las demás. Cuántos simplemente escuchando
las vidas de otros. Cuando lleguemos no podré evitar poner cara a alguna de las voces y, probablemente, sorprenderme.
Hemos llegado. Nosotros bajamos; suben los siguientes.
